En fotos: Un refugio de aves, orquídeas y neblina a solo 50 kilómetros de San José
Si agacha la mirada, es posible que descubra un sapo oculto en el musgo, y si la eleva hacia las alturas, verá asomados quetzales, trogones y jilgueros. Los acompañan más de 400 especies de aves, que alternan entre el descanso y el vuelo, en uno de los bosques más extensos del país: el Parque Nacional Tapantí - Macizo de la Muerte.
Ubicado a 50 kilómetros de San José y 15 del centro de Orosí, este parque ofrece el tipo de caminata característica de los senderos de Costa Rica: trochas húmedas, resbaladizas, que invitan al paso pausado y a la contemplación de sus orquídeas. Porque claro, en sus 58.000 hectáreas, prima la vida silvestre mezclada con la vegetación.
Los recorridos, aptos para niveles básicos e intermedios, permiten andar entre nubes y sonidos, y para quienes buscan simplemente envolverse por el rumor de un aleteo o un croar repentino, hay ranchos donde detenerse.
Eso sí, aunque los ríos llaman con fuerza, está prohibido nadar. Prohibido encender fogatas, extraer algún hijito de las plantas en exhibición, y claro, dejar basura por el camino. Pero si cumple con estas normas, es posible que se tope con las joyas del bosque, como las que capturó el fotógrafo Alonso Tenorio.