Las fuerzas van muy justas y las piernas a estas alturas de carrera dan para lo que dan, más aún en un día pasado por agua. El penúltimo día de la
112ª edición del Tour de Francia, 184 kilómetros entre
Nantua y Pontarlier, se presentaba como una ocasión perfecta para los aventureros, para los corredores que todavía no han abrazado la gloria en este Tour, con un recorrido de media montaña y cuatro cotas puntuables.
Seguir leyendo...