Cuando uno pisa la Serra Grossa y observa los senderos que se han formado de manera espontánea, entiende que el primer reto en la regeneración del espacio natural que se han marcado los tres actores implicados —la Generalitat, el Ayuntamiento de Alicante y el Grupo Cívica— es el de contener el desorden sin destruir la identidad del lugar. «Aquí no se trata de inventar nada, sino de ordenar lo que ya existe», explica el ingeniero agrónomo y paisajista José Luis Romeu, el responsable al frente de este importante proyecto.