La
Fórmula 1 volvió a enfrentarse a un viejo enemigo: la lluvia. Lo que prometía ser un emocionante
Gran Premio de Bélgica en condiciones cambiantes acabó siendo otra carrera deslucida por las decisiones de dirección de carrera.
Oscar Piastri se llevó la victoria tras adelantar a
Lando Norris y amplió su ventaja en el
Mundial a 16 puntos, con 11 citas por disputarse. Pero el debate no gira en torno al resultado, sino al espectáculo que no fue.
Seguir leyendo...