Tercer triunfo, segundo consecutivo, de un
RCD Espanyol que, a falta de más refuerzos, empieza a carburar. Los blanquiazules, con la derrota en la final de la Copa Catalunya (por penaltis) como único borrón de la pretemporada, se impusieron por la mínima al
Wolfsburgo (0-1) gracias a un solitario gol de penalti de
Roberto Fernández, que de esta forma se estrenó con el ‘9’ a la espalda.
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