El
cometa 3I/ATLAS, detectado el pasado 1 de julio por el telescopio ATLAS en Chile, ha despertado una gran expectación en la comunidad científica y entre el público general. Su origen interestelar y su paso por el sistema solar han desatado incluso teorías que lo describen como una supuesta “sonda alienígena hostil”. Sin embargo, los astrónomos insisten: se trata de un cometa natural y no representa peligro alguno para la Tierra.
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