El 90% de la información que recibimos cuando estamos conduciendo nos llega a través de los ojos y la toma de decisiones al volante empieza en casi todos los casos por lo que vemos, con lo que el estado de nuestra visión afecta directamente a la seguridad vial. De hecho, se estima que un 20% de los accidentes de tráfico están provocados, de manera directa o indirecta, por problemas relacionados con la visión.