Acciones y bonos argentinos ceden arrastrados por la caída en Wall Street
En un contexto internacional adverso, en el que todos los índices bursátiles del mundo ceden tras la incertidumbre causada por la política comercial de Estados Unidos, los activos argentinos no logran escapar al sell off y se pintan de rojo las acciones locales, los ADRs y los bonos en dólares.
Tras interrumpir su racha positiva de seis sesiones de subas el pasado miércoles, el S&P Merval cierra una semana (y arranca el mes) en rojo. Luego de ceder el jueves 2,3% hoy, vuelve a recortar otro -2,1% y cae por debajo de los u$s 1704.
Acciones en baja
Las caídas las lidera Sociedad Comercial del Plata (-4%), Byma (-2,4%) y Supervielle (-2,3%). Las acciones que amortiguan mejor la caída son Transener (3,2%); Central Puerto (1,5%) y Edenor (1%). Cabe recordar que, el saldo de julio para la renta variable local fue positivo. En pesos subió 16% y en dólares estuvo cerca del 5%.
Desde el Grupo IEB señalaron al respecto: "En medio de un contexto de elevadas tasas reales y volatilidad en el tipo de cambio, las acciones argentinas parecen haber tocado un piso e iniciado un tímido rebote".
En sintonía con la fuerte caída de la plaza neoyorquina, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street recortan más de 3%. También lidera BBVA (-3,5%); Banco Supervielle (-3,5%) y Pampa Energía (-3,1%).
Rafael Di Giorno, director de Proficio Investment, señaló en declaraciones a El Cronista, que Argentina abrió la jornada con retrocesos en ADRs y bonos, aunque hacía media rueda los activos a recuperar terreno. "Sin embargo, las declaraciones de Donald Trump moderaron ese rebote", agregó.
En el frente cambiario, el tipo de cambio se mantiene firme a pesar del paquete de medidas anunciado y de la menor acumulación de reservas prevista hasta fin de año. "Nos sentimos más cómodos con los niveles actuales del tipo de cambio y de las tasas en pesos en comparación con un mes atrás, ya que los consideramos más sustentables", agregó el experto.
El estratega señaló que, en el plano internacional, "el S&P 500 enfrenta una jornada complicada, con una baja del 1,8%, en parte debido a un mal dato de empleo". Para Di Giorno, la mayor preocupación radica en "la fuerte revisión a la baja de la cifra de puestos creados el mes anterior".|
Bonos en dólares
La operatoria de los bonos argentinos exhibe hoy una tendencia general a la baja y marca otra jornada de retroceso para la deuda soberana. Tanto los Globales (bonos emitidos bajo legislación extranjera) como los Bonares (bonos bajo legislación local) registran caídas en sus cotizaciones, reflejo de un incremento en la aversión al riesgo por parte de los inversores.
La tendencia general es de caída en sus cotizaciones y refleja una combinación de factores locales y externos que generan presión vendedora.
Entre los Globales, el Global 2041 (GD41D) es uno de los más golpeados, con una baja del 1,4% en su cotización. Este desempeño negativo se extiende a otros tramos de la curva, con el Global 2029 (GD29D) que también muestra un retroceso significativo, aunque en menor medida.
En el caso de los Bonares, los títulos más afectados son los de mayor duración. El Bonar 2035 (AL35D) sufre una caída de hasta el 1,6%, mientras que el Bonar 2041 (AL41C) evidencia un descenso del 1,2%. Estas bajas se sumaron a una performance mensual ya desafiante para la deuda soberana en dólares, lo que mantiene elevados los rendimientos al vencimiento y, por ende, el riesgo país.
La presión sobre los bonos argentinos este viernes se atribuye principalmente al arrastre bajista de Wall Street, influenciado por datos débiles del mercado laboral en Estados Unidos y anuncios de nuevos aranceles, lo que genera un clima de aversión al riesgo global que afectó a los activos emergentes.
Si bien a nivel local se percibe un respiro en el segmento cambiario, la volatilidad externa y la incertidumbre electoral en la provincia de Buenos Aires a principios de septiembre se mantienen como factores que monitorean los inversores.
Las tasas internas de retorno al vencimiento (TIR), que se mantienen en niveles elevados, confirman la percepción de riesgo por parte de los inversores. Con rendimientos que superan el 11% y 12% para Globales y Bonares respectivamente, el mercado descuenta una prima de riesgo considerable asociada a la economía argentina.
Asimismo, la mayor TIR en los Bonares, en comparación con sus pares Globales, subraya la preocupación por el riesgo de jurisdicción, un factor que pesa con fuerza en la valuación de los activos bajo ley local. En este escenario, la operatoria bajista de en el inicio de agosto refuerza la cautela en torno a los bonos argentinos, que navegan en un entorno de alta volatilidad y expectativas inciertas.
Este jueves, después de cuatro ruedas consecutivas al alza, los Globales bajaron 0,6% en promedio y llevaron su precio promedio ponderado por outstanding a la zona de u$s 68,4. De todas formas, la semana lograría pasar en verde, con una ganancia marginal de 0,5%.
En Wall Street, se congela el rally
La caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro, la debilidad del mercado laboral y los datos de fabricación, junto con el aumento de los aranceles, han impulsado las expectativas de recortes de tipos por parte de la Reserva Federal. Esto ha provocado un repunte significativo de los bonos del Tesoro, con el rendimiento a dos años de EE. UU. cayendo 22 puntos básicos hasta el 3,74%, su mayor caída desde agosto de 2024.
Así, caen los tres índices de esa plaza: el Dow Jones recorta 1,5%; el Nasdaq baja 2,4% y el S&P 500 1,8%. El dólar aprecia y Amazon (-8,2%) lidera las pérdidas entre las megacapitalizaciones debido a una perspectiva de beneficios decepcionante. El "indicador de miedo" de Wall Street, el VIX, supera los 20 puntos y sube más de 13%.
Este viernes se conoció el último informe de empleo en EEUU que mostró un aumento de solo 73.000 nóminas el mes pasado, tras revisiones a la baja significativas de los dos meses anteriores. La tasa de desempleo también subió al 4,2%.
La política de aranceles de Trump perjudica la economía global.
Los aranceles generales de Trump también son un factor importante que pesa sobre la economía. Informes recientes indican un aumento dramático en los ingresos arancelarios, con el Tesoro de EEUU recaudando más de u$s 87.000 millones en la primera mitad de 2025 lo que supera el total de todo 2024.
El aumento de los aranceles ya muestra un impacto visible en los precios, con la medida de inflación preferida de la Reserva Federal que trepó al 2,6% en junio (frente al 2,4% en mayo), y los precios básicos (sin alimentos y energía) al 2,8% interanual. Los mayores aumentos se observaron en bienes importados como muebles, electrodomésticos y computadoras.
Si bien la administración Trump argumenta que los aranceles promoverán la fabricación nacional y reducirán los déficits comerciales, muchos economistas han criticado esta visión.