A comienzos de los
años sesenta, en plena
dictadura franquista y con el respaldo logístico de la
Iglesia católica, se puso en marcha el
Plan Marta, también conocido como
Operación Marta, un
programa migratorio no oficial que marcaría la vida de cientos de mujeres españolas. Entre marzo de 1960 y 1963, un total de 815 jóvenes solteras, sanas y católicas -procedentes en su mayoría del País Vasco, Galicia y Asturias- embarcaron hacia Australia con contratos domésticos por dos años y pasajes subvencionados. Lo que parecía una oportunidad laboral y de aventura pronto se reveló como una
experiencia de engaños, aislamiento y resiliencia.
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