Barcelona esconde un refugio singular donde el tiempo parece detenerse... Ubicados en la
calle Muntaner 282, ofrecen un espacio verde que rompe con la rutina urbana. Según relató 'Metropoli', “un muro lo rodea y la protege del exterior y cuando atraviesas la puerta de entrada, el tiempo se detiene y los pájaros cantan”. Durante los meses de verano, cuando los termómetros superan los 30 grados,
este oasis se convierte en un destino perfecto para escapar del calor sin necesidad de abandonar la ciudad.
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