Llevamos ya más de un mes disfrutando del verano. Con el buen clima -aunque muy caluroso- y los días que se alargan, cada vez más personas
se animan a salir y no quedarse encerrados en casa. Ya sea para comer, cenar o simplemente tomar algo,
las terrazas y bares se llenan de gente. La 'cara b' de todo esto, eso sí, es para quienes trabajan en hostelería, pues esto supone jornadas más largas y un ritmo de trabajo mucho más intenso de lo habitual.
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