El martes por la mañana llegaban los toros de Juan Pedro Domecq a Palma de Mallorca. Nueve astados que, como Nino Manfredi en la película de Berlanga, cogieron el ferry hasta la isla. «Los embarqué el lunes por la mañana (desde Sevilla), llegaron a Valencia por la tarde, viajaron la noche del lunes, y llegaron al día siguiente por la mañana», explica el ganadero sobre el viaje, que realizan en camión, y tiene el coste añadido del ferry, «como lo tiene traer cualquier otro producto a las islas«. O de las islas, como bien sabe Juan Pedro, que también exporta sobrasada mallorquina. También influye «el tiempo, que no es lo que más beneficia a los toros», ya que son más...
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