Manos secas o pies agrietados: estas cremas de farmacia funcionan mejor que muchas de lujo
Hay veces en las que ni la crema más cara del neceser consigue calmar la piel. Sobre todo cuando las manos están agrietadas o los talones ya duelen. Fue ahí, después de varios intentos fallidos, cuando
descubrimos estas dos cremas de farmacia con pinta sencilla pero efecto
inmediato. No tienen perfume, no prometen milagros pero funcionan mejor que
muchas de lujo.
Una crema de manos que realmente ayuda
La Working Hands de O’Keeffe’s tiene pinta de
producto industrial pero no hay que dejarse engañar. Está pensada para manos
que lo pasan mal de verdad: piel seca, rozaduras, grietas… Es densa y se
nota desde la primera aplicación.
Su fórmula se basa en la glicerina, que ayuda a retener la hidratación natural de la piel y a crear una especie de “escudo” que la protege
durante horas. No es de esas cremas que se absorben y a los cinco minutos ya ni
te acuerdas. Aquí se nota que hay algo cuidando la piel pero sin sensación
grasa.
Es ideal para usar justo después de lavarse las manos y por
la noche antes de dormir. Con un poco cada vez es suficiente, así que el bote
cunde mucho. Perfecta para quienes han probado muchas cosas sin encontrar nada
que de verdad funcione.
Para los pies, algo igual de eficaz
Con los pies pasa algo parecido: cuando están secos, con
durezas o los talones empiezan a agrietarse, hace falta algo más que una crema
hidratante cualquiera. La Healthy Feet de O’Keeffe’s es ese “algo más”.
En pocos días la piel
se sienta más elástica, menos tirante y mucho más cuidada. Tiene propiedades
calmantes, antibacterianas y antioxidantes, y ayuda a suavizar callosidades si
se usa con constancia. La textura es parecida a la de la crema de manos: densa
pero fácil de extender y no deja sensación pegajosa si se aplica la cantidad
justa.
Funciona especialmente bien después de la ducha, con un
masaje, y si puedes, mejor aún: con calcetines suaves para dejarla actuar
mientras duermes. Además, no lleva parabenos y es apta para piel sensible, lo
que siempre se agradece si tus pies tienden a reaccionar mal a otras fórmulas.
La historia detrás de la marca
O’Keeffe’s nació en Estados Unidos como una solución casera:
fue desarrollada por una farmacéutica para tratar las manos agrietadas de su
padre, que era ranchero y sufría de piel extremadamente seca. A partir de ahí,
la marca fue creciendo gracias al boca a boca. Su enfoque siempre ha sido el
mismo: fórmulas simples, eficaces y accesibles.
Y quizá ahí esté la clave de su éxito. Porque hacen lo
que tienen que hacer, sin más. No tienen un diseño llamativo ni fórmulas
complicadas pero cumplen. Son de esas cremas que alguien te recomienda con
cara de “hazme caso” y, cuando las pruebas, entiendes por qué. En webs como
Farmaciasdirect cuestan menos de 8€, así que no hace falta gastar una fortuna
para notar resultados. Y son el tipo de básico que conviene tener siempre a
mano.