La Real Sociedad cerró ayer la pretemporada en Bournemouth y uno de los protagonistas del día, pese a que su actuación no pudo verse en directo, fue
Ander Barrenetxea. El donostiarra disputó el encuentro matinal como extremo izquierdo, en el teórico equipo más suplente de
Sergio Francisco, y marcó el gol del empate en el último suspiro, con el brazalete de capitán en el brazo. Pero hay un dato más importante aún que el hecho de que marcara.
Barrenetxea completó un partido entero 1.347 días después de la última vez. Una barbaridad, y a su vez una gran noticia.
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