Cambia la historia para siempre: este descubrimiento pone en jaque todo lo que sabemos del hombre
Un hallazgo reciente en el corazón de África abre una serie de interrogantes sobre una verdad aceptada por la comunidad científica: la que de que el Homo habilis fue el primer humano en fabricar herramientas.
Se trata de una serie de piezas que fueron encontradas en ese continente, un descubrimiento que promete reescribir la historia tal como la conocemos, no solo por su antigüedad (serían preexistentes a la de especie antes mencionada), sino también por la complejidad técnica que poseen, que es difícil de atribuir a especies consideradas primitivas.
El descubrimiento pone en jaque todo lo que sabemos del hombre
El hallazgo tuvo lugar en un yacimiento remoto de África Oriental donde arqueólogos y científicos descubrieron docenas de herramientas de piedra en una capa geológica con una antigüedad superior a los 2,9 millones de años.
Su existencia antecede, por consiguiente, en casi medio millón de años a la aparición del Homo habilis, lo que pone en tela de juicio la versión tradicional sobre cuándo y cómo comenzó la era tecnológica en la humanidad.
Las piezas, entre las que se incluyen cuchillas, raspadores y núcleos de piedra, muestran una planificación y destreza poco compatibles con la idea de un uso accidental o improvisado de materiales.
La evolución cultural de la Humanidad se replantea
El descubrimiento obliga a replantear el desarrollo cognitivo de especies anteriores, posiblemente los primates Australopithecus, a quienes hasta ahora no se les atribuía la capacidad de crear herramientas complejas.
Según la arqueóloga Margaret Kelso, estas piezas reflejan "un nivel de comprensión de los materiales y un uso intencional de técnicas que creíamos exclusivos de épocas posteriores".
Otros científicos sugieren incluso la posible existencia de culturas desconocidas que se extinguieron sin dejar otro rastro.
Un nuevo capítulo en la historia de la civilización
La comunidad científica aguarda un análisis más detallado para confirmar el hallazgo, pero ya se habla de una revisión profunda del relato evolutivo humano.
Si se ratifica la antigüedad y la complejidad de estas herramientas, se podría estar frente a una redefinición del origen de la tecnología y de la propia civilización, una historia que, tal vez, comenzó mucho antes de lo que pensábamos.