Con garra y corazon
Franco tuvo en mente todo el partido ser una máquina de devolver pelotas, no paro en ningún momento de correr por todos lados, Nahuel iba y venía por toda la cancha, peloteos promedio de 20 bolas por punto, primer set muy agotador, el segundo parcial, Nahuel padeció tal desgaste y se jugo el todo o nada al super, ya con evidentes calambres, ahí donde no solo apareció el tenis sino el corazon de no dar por perdido ningún punto, cerrando el partido en un 10-7 y sin poder festejar demasiado por efectos de los fuertes tirones.
Merecido título para Nahuel y excelente torneo para Franco, quien demostró ser un hueso duro de roer