Las previsiones meteorológicas, otra vez adversas, se volvían a cumplir la pasada noche en la zona del incendio que desde el domingo arde entre las provincias de Zamora y León . Altas temperaturas y rachas de viento fuertes y cambiantes que han «provocado reavivaciones» del fuego, tanto dentro como en el extenso perímetro, pero que han sido controladas gracias a la disposición de medios por todo el contorno y los numerosos puntos calientes. Así, «el perímetro no ha avanzado desde ayer», ha apuntado Ángel Sánchez, director técnico de extinción del incendio que comenzaba en Molezuelas de la Carballeda y que obligaba a salir de sus casas a miles de personas de más de medio centenar de pueblos de ambas provincias. Y tampoco ha crecido la superficie calcinada por las llamas, que habría quemado ya unas 31.500 hectáreas, según las primeras estimaciones dadas a conocer por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta de Castilla y León. Afectando a 5.200 hectáreas de pinar, 11.000 de superficie agrícola o 5.000 de pasto y matorral. Un espacio de cerca de 40.000 hectáreas afectadas, según los cálculos del satélite Copernicus. Cifras con las que este incendio que sigue en nivel 2 (en una escala de 0 a 2) en el Índice de Gravedad de Riesgo (IGR) va camino de convertirse en el mayor de los declarados en España en la historia reciente. Sólo por detrás del que en 2004 abrasó 34.000 en Minas de Río Tinto (Andalucía). Y superado a los dos que en 2022 sacudieron las también zamorana sierra de la Culebra, que en unas semanas consumieron pasto de las llamás unas 44.000 hectáreas. «Seguimos trabajando para su estabilización», ha apuntado el director de extinción de un fuego que se ha cobrado dos vidas: las de Abel y Jaime, dos amigos de La Bañeza que el martes se veían sorprendidos y engullidos por dos lenguas de fuego impulsadas a gran velocidad por los fuertes vientos cuando estaban con una motoniveladora intentando que el fuego no llegar al pueblo en el entorno de Nogarejas. El avance en el control ha permitido ya que la mayoría de los desalojados puedan volver a sus casas. Primero lo hicieron los de la provincia de Zamora, donde se inició, y desde este jueves han comenzado a regresar los de la de León. Mientras hay otros incendios en Castilla y León que también están provocando evacuaciones. Este viernes por la mañana, la Guardia Civil procedía al desalojo de Salientes, por el incendio -también en gravedad 2- de Fesgar, en la provincia de León, donde había unas 300 personas. Y cerca de 2.000 eran evacuadas el jueves por la tarde en la comarca de Sanabria, después de en en torno a las 15.10 horas un incendio de Orense saltase de Galicia a Zamora.