Hace siete años, César trabajaba como barbero para otros, pero un día decidió que era hora de apostar por sí mismo. “Pedí el paro, lo capitalicé y justo conocí a Esther, mi actual pareja, que también era barbera. Le dije: ‘déjalo todo y ven conmigo’”, recuerda. Así nació '
Ceache Barberstudio', una barbería que no tardaría en convertirse en una parada obligatoria para los futbolistas de primer nivel.
Seguir leyendo...