Marc Márquez está imparable. Nadie puede con él excepto él mismo. Y eso es precisamente lo que pasó en la clasificación del GP de Austria, donde era el claro favorito a la pole y acabó en caída. Esto le complicó un poco más el resto del fin de semana, pero aún así se hizo con la victoria en la carrera al Sprint y es favorito para la carrera del domingo.
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