Parecía un chollo enfrentarse a un nº 136 mundial en las semifinales del Masters 1000 ATP de Cincinnati, pero el italiano
Jannik Sinner, nº 1, se encontró con un regalo envenenado el día de su 24 cumpleaños. Exigido por el sorprendente francés
Terence Atmane, la revelación del torneo y un jugador que seguir si mantiene con regularidad el nivel exhibido, el vigente campeón se superó hasta controlar y rematar el partido.
Seguir leyendo...