Calamares, sardinas y boquerones. El verano en Alicante sabe a fritura. Los chiringuitos y los restaurantes brillan en plena temporada del pescado azul, donde los clientes optan por elaboraciones sencillas, por su buen sabor pero también espantados por los altos precios de un producto, el pescado y el marisco, que cada vez se convierte en más exclusivo.