Protagonista de un sinfín de paradones que acabaron dando la salvación al
Espanyol tras una agonía que duró hasta la última jornada en
Cornellà-El Prat ante el ya descendido
Las Palmas,
Joan Garcia aterrizó en el
FC Barcelona con un cierto debate en el entorno sobre su adaptación al singular juego azulgrana. Un portero debe parar en el
Barça pero también ser el primer generador de juego desde su área o incluso fuera de ella. En las primeras semanas bajo el marco culé, el de
Sallent se está encargando de disipar esas dudas.
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