No es fácil abrir un negocio en Barcelona y mucho menos cuando compites con tantas opciones de lo mismo. Esto es exactamente lo que le ha pasado a un restaurante de
Barcelona, concretamente en
Sant Martí. Siete meses después de levantar la persiana en este barrio de la ciudad condal se ha visto obligado a bajarla para siempre.
Seguir leyendo...