Presidenta de la Comisión Verdad del Sename: “Queremos que la reconstrucción de la historia y las propuestas de reparación surjan de las víctimas”
Construir una verdad histórica, establecer patrones, proponer medidas de reparación y garantías de no repetición. Esas son las tareas que deberá desarrollar la Comisión de Verdad del Sename, instancia que desde el 1 de agosto está recibiendo testimonios de personas que pasaron por la institución y sufrieron vulneraciones a sus derechos durante su estancia.
La Comisión, anunciada en diciembre del año pasado, es presidida por la psicóloga Soledad Larraín, quien en conversación con Radio y Diario Universidad de Chile detalló el trabajo que se realizó en los meses previos al proceso de recepción de testimonios.
Larraín aclaró que la Comisión recién empezó a funcionar en marzo, -luego de que Contraloría le diera el visto bueno al decreto de creación firmado por el Presidente Boric- y que a partir de aquello, los siete comisionados integrantes y la secretaría técnica entraron en contacto con Voces exSename: una organización que se creó especialmente para trabajar con la Comisión.
Además de colaborar con las víctimas, la Comisión también comenzó la revisión de “una gran cantidad de información que existe, tanto en archivos como en la prensa” sobre las vulneraciones en el Sename. Sin embargo, Larraín reconoció que lo más importante es lo que viene ahora.
“Quizás lo más relevante de esta Comisión es el relato que vamos a tener de lo que se vivió en estas instituciones, entre los años 1979 y 2021 y ese relato lo vamos a tener, fundamentalmente, de las propias personas que vivieron la experiencia. Eso es lo que enriquece el trabajo de esta Comisión. Luego, nosotros vamos a reconocer a las víctimas, cada testimonio poderlo analizar y por último, proponer medidas de reparación y garantías de no repetición”, dijo.
Ceremonia de constitución de la Comisión de Verdad sobre el Sename.
Con la idea de generar las condiciones óptimas para recibir los testimonios, la Comisión de Verdad seleccionó y capacitó profesionales para que estos se desplieguen por todo el país.
La escucha, explicó Larraín, debe ser hecha con mucho cuidado y quienes recepcionan deben “tener toda la calidez que requiere el espacio y si hay situaciones de descompensación o de mucho impacto del propio relato, también poder acoger”.
“Este ha sido un período de preparación para poder escuchar con el respeto que merece en un contexto de confidencialidad absoluta. La persona tiene la certeza de que lo que ahí cuente no va a ser difundido ni mostrado públicamente y que su relato va a ser muy importante para la reconstrucción de esta verdad histórica”, señaló.
Para quienes deseen entregar su testimonio, la Comisión habilitó una página web donde se puede agendar una cita presencial o telemática. La presidenta de la instancia afirmó que aún no tienen cifras del total de personas que se han registrado, pero comentó que luego de su participación en el último gabinete ministerial y de la publicación de un spot sobre la recepción de testimonios, el número de inscritos ha aumentado.
Larraín recalcó que “hoy día es muy importante poder difundir, porque tenemos que llegar a personas que estuvieron en el Sename a partir del año 1979, que hoy día pueden tener 40 años, que estuvieron en ese periodo y que lamentablemente como en este país hay mucha discriminación contra las personas que han estado en el Sename, muchas veces han guardado ese relato para sí mismas. No quieren que se conozca en los lugares de trabajo, en el barrio y lo que queremos es dignificar ese relato”, sostuvo.
Los paralelos con las otras comisiones de verdad
La Comisión de Verdad del Sename no es la primera iniciativa de ese tipo que se realiza en nuestro país. Previamente existieron las comisiones Rettig y Valech, para reconocer los casos de desapariciones forzadas y de tortura y prisión política durante la dictadura.
Soledad Larraín reveló que ya han recibido la guía y capacitación de dos comisionadas de esas instancias -María Luisa Sepúlveda y Elizabeth Lira- y que el informe final de la Comisión Valech, “ha sido muy importante sobre todo en el proceso de cómo se van gestando las condiciones para poder recibir los testimonios”.
En todo caso, Larraín observó que “hay diferencias bien significativas entre ambas comisiones”, partiendo porque la Valech solo abordaba hechos ocurridos en dictadura, mientras que la Comisión del Sename abarca vulneraciones perpetradas en democracia.
“La otra diferencia, es que cuando las personas llegaban a la Comisión Valech a dar su testimonio, había muchos antecedentes. Sobre todo en la Vicaría, donde había habeas corpus que se habían presentado. Aquí en cambio hay muy poco. En general lo que hay son los registros del Sename, de que la persona ingresó a una residencia, pero no se sabe nada más porque estos niños estaban totalmente invisibilizados, no tenían ninguna posibilidad de hacer una denuncia cuando había situaciones de violencia”, remarcó.
Dónde sí podría haber más coincidencias con la Comisión Valech es en el tratamiento de los relatos. Recibir los testimonios no solo servirá para construir la verdad histórica, sino que también tiene como objetivo identificar a las víctimas para eventualmente, entregarles reparación.
Larraín adelantó que lo que están pensando en recomendarle al Estado son “medidas de reparación integral en distintos ámbitos, tal como fue la Comisión Valech”.
“Queremos hacer propuestas en el ámbito de salud, de educación, de vivienda, para que pueda favorecer a los familiares y también hacer todas las medidas legales, programáticas, que impliquen que esto no se vuelva a repetir”, indicó.
De todas maneras, la presidenta de la Comisión de Verdad enfatizó en que por el momento, son ideas y que lo que finalmente propondrán será definido en conjunto con las víctimas.
“Lo que queremos hacer es preguntarle a esas personas cómo sentirían que se podría aportar a su reparación, entendiendo que la reparación total no es posible, porque no se puede volver a antes que hubiera sucedido la violación de sus derechos. Queremos que tanto la reconstrucción de la historia como las propuestas de reparación surjan de las propias víctimas y sobrevivientes y sean consultadas con ellos. Por eso no quiero, yo como presidenta ni como Comisión, adelantar medidas de reparación”, expresó.