España acarició el segundo oro consecutivo en el Mundial sub-19, pero acabó sucumbiendo ante Alemania por 40-41, en un partido épico que precisó de dos prórrogas y los lanzamientos de penaltis. El azulgrana
Anselmo Collado chocó contra el gigante portero del Hamburgo
Finn Knaack, poniendo el cierre a la agonía. Pura anécdota, ya que todos fueron héroes.
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