"Es un no parar". Con esta frase resume Vicente, patrón de una de las tabarqueras que cada día viajan desde el puerto de Santa Pola hasta Tabarca, el frenético ritmo que vive la isla durante este mes de agosto. Un enclave único: la única isla habitada de la Comunidad Valenciana, con poco más de medio centenar de residentes, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).