Marc Márquez tenía una cuenta pendiente con el GP de Austria. Desde que
MotoGP regresó al Red Bull Ring en 2016, el de Cervera nunca había logrado ganar. Se había quedado cerca en sus años con la Honda, pero
Ducati siempre le había ganado la partida en el último instante con
Dovizioso en dos ocasiones (en 2017 y 2019) y con
Jorge Lorenzo (2018).
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