Desde hace días, miles de efectivos trabajan para intentar controlar y extinguir los
incendios que están llegando a multitud de localidades de Galicia y Castilla y León. No solo preocupan las llamas, sino también las cenizas y el aire contaminado, que tienen todavía un mayor alcance. Y, mientras todo eso ocurre,
los trabajadores sufren las consecuencias.
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