El
criterio de excelencia impulsado por la
Real Federación Española de Atletismo (RFEA) hace un par de años vuelve a levantar ampollas. Y es que esta normativa interna, un capricho federativo innecesario para muchos atletas,
ha sacudido con fuerza en esta ocasión a la mediofondista Daniela García. La mallorquina apuraba este miércoles en la
Diamond League de Lausana sus opciones de acudir al Mundial de Tokio en los 800 metros. Y para eso debía correr por debajo de 2:00.00.
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