Eusebio Sempere (Onil 1923-1985) creció y estudió entre dos territorios llenos de luz, aunque distinta: Alicante y París. Con regla y tiralíneas, el artista aprendió a medir y representarla dentro del cinetismo, movimiento de vanguardia del que fue pieza fundamental. Pretendió, a partir de su obra “construir un diálogo poético con la luz”.