Los atascos son el pan de cada día en la calle Capitán Segarra. Especialmente los sábados, cuando el Mercado Central de Alicante recibe más visitantes, muchos procedentes de diversos puntos de la provincia. Los coches se concentran en esta estrecha calzada y a las largas colas, con esperas para aparcar que pueden alcanzar los 15 minutos, se incorporan los sonidos de los cláxones.