Había consumido alcohol, cocaína, metanfetamina y cannabis , cuando decidió coger el coche con el más funesto de los resultados. El joven de 26 años que a las 7 de la mañana del pasado sábado arrolló mortalmente a José Luis Pérez, un agente de movilidad destinado en Centro que acudía en moto a su puesto de trabajo, fue arrestado por la Policía Municipal tras arrojar 0,60 mg/l de alcohol en aire espirado y dar positivo en el test de detección de drogas. El trágico suceso tuvo lugar en la A-5 a la altura del barrio de Campamento, después de que el detenido golpease al agente, de 54 años, arrastrándolo debajo de su vehículo cerca de medio kilómetro. Hasta el lugar acudió de inmediato el Summa-112, cuyos facultativos no pudieron hacer más que confirmar su muerte. Los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid fueron los encargados de rescatar el cuerpo y se encargaron de las labores de prevención y limpieza tras el accidente. Los efectivos de la Unidad de Atestados de Tráfico de la Policía Municipal sometieron allí mismo al joven conductor a las pertinentes pruebas de alcohol y drogas. Tras ello, fue arrestado y será puesto a disposición judicial esta semana acusado de dos delitos, homicidio por imprudencia grave y conducción bajo los efectos del alcohol y drogas. A ellos se podría unir un tercero, el de conducción temeraria, si la investigación demuestra que circulaba a más velocidad de la permitida. El fallecido llevaba más de dos décadas en el Cuerpo, después de conseguir una plaza en la primera promoción de 2003. «Lamentamos profundamente el fallecimiento de José Luis Pérez, agente de movilidad y compañero de CCOO Madrid. Enviamos nuestro cariño y solidaridad a su familia, a sus amistades y a sus compañeras y compañeros. Siempre recordaremos su compromiso y lucha por mejorar las condiciones de este colectivo», publicaron ayer desde la cuenta del sindicato, en el que durante años fue su delegado y al que hasta el sábado seguía afiliado. En España está permitido circular si no se superan los 0,25 mg/l de alcohol en aire espirado (0,5 g/l en sangre), un límite que la Dirección General de Tráfico planea endurecer. De hecho, el PSOE impulsó en marzo una proposición de ley para rebajar la tasa máxima de gramos por litro en sangre a 0,2 (0,1 miligramos por litro de aire aspirado). La propuesta del PSOE cuenta con el apoyo de todos sus socios de Gobierno. Y más allá de eso, conducir con una tasa de alcohol mayor a 0,60 mg/l en aire espirado o 1,2 g/l en sangre se considera ya de por sí un delito contra la seguridad vial.