El Consello de la Xunta ha aprobado el proyecto de Ley del Clima de Galicia con la que aspira a conseguir la neutralidad climática de la Comunidad en el año 2040, diez años antes del objetivo que se ha marcado la Unión Europea . Como ha explicado el presidente, esto consiste en lograr «el equilibrio entre las emisiones de gases de efecto invernadero y la capacidad de absorción de esos gases y que, al final, el balance sea de cero». Según destacó Alfonso Rueda, Galicia es ya la comunidad autónoma en la que más se redujeron las emisiones de CO2 desde 1990, a un ritmo cinco veces mayor que la media española, y quiere seguir profundizando en esa senda. Para ello, este texto legislativo promoverá que «cualquier contrato, cualquier plan, cualquier política que ponga en marcha la Xunta de Galicia tenga en cuenta la perspectiva climática», además de establecer, entre otras medidas, incentivos fiscales a las empresas que también contribuyan a este objetivo. Según detalló a continuación la conselleira de Medio Ambiente y Cambio Climático, se impulsará, también, la creación de refugios climáticos, pensando en la población vulnerable, como los más mayores, se acentuará el papel de Meteogalicia y sus redes de observación, para anticiparse tanto a olas de calor como a posibles inundaciones, y se integrará la perspectiva climática en todos los niveles del sistema educativo . El máximo dirigente gallego ha llegado a San Caetano para participar en el Consello de la Xunta tras asistir a la inauguración del curso escolar en el CPI Plurilingüe de Vedra. En su comparecencia tras la reunión de su gobierno, ha aprovechado para repasar algunas grandes cifras sobre el año académico que comienza, como la inversión de 132,4 millones de euros para garantizar la gratuidad de la enseñanza desde las escuelas infantiles hasta la universidad. A preguntas de los periodistas, el presidente también se ha referido a su comparecencia de mañana en el Parlamento a petición propia para dar cuenta de la gestión de la ola de incendios de este verano en Galicia y analizar algunas de las medidas puestas en marcha para mitigarla, como la línea de ayudas a los afectados. Alfonso Rueda no ha descartado replantear la estructura de gestión autonómica de la política forestal, pero considera que eso no es lo más urgente ahora.