Hay veces en las que el ciclismo trasciende lo deportivo y alcanza una dimensión espiritual. Es el caso de la ruta que os mostramos hoy,
una aventura en bici de gravel, de formato lineal y con una distancia considerable, casi 240 km, en la que tuvimos que portar encima todo lo necesario para pernoctar una noche.
Seguir leyendo...