Científicos capturan imágenes inéditas del cometa 3I/ATLAS mientras lo observan en tiempo real atravesando el sistema solar
El cometa 3I/ATLAS, el tercer objeto interestelar detectado en nuestro vecindario cósmico, fue capturado en imágenes inéditas y multicolor por el telescopio Gemini Sur, en Cerro Pachón, Chile. Las observaciones muestran con gran detalle la amplia coma, una nube de gas y polvo que envuelve al núcleo del cometa, así como su extensa cola. Los datos confirman que el 3I/ATLAS ha incrementado su actividad a medida que avanza por el sistema solar, ofreciendo a los astrónomos una oportunidad única de estudiarlo en tiempo real.
El proyecto educativo “Shadow the Scientists”, impulsado por el Observatorio Gemini Sur, permitió disfrutar la experiencia a estudiantes y público en general mediante una transmisión en vivo. Durante dos horas, alumnos de La Serena (Chile) y de la Universidad de Hawái siguieron en tiempo real la observación del cometa, interactuaron con los astrónomos e hicieron preguntas sobre cometas y ciencia.
¿Cómo se vio al 3I/ATLAS?
En las nuevas imágenes, el 3I/ATLAS aparece atravesando un denso campo estelar, captado mediante distintas combinaciones de filtros. Mientras el cometa permanece fijo en el centro del encuadre del telescopio, las estrellas de fondo se desplazan ligeramente en relación con él, generando en la toma final un efecto visual de trazos multicolor.
Durante la sesión también se realizaron exposiciones adicionales que permitieron congelar las estrellas alrededor del visitante interestelar y así poder estudiarlas. En una de esas capturas se distinguieron incluso dos finas líneas luminosas correspondientes a asteroides no relacionados, cuyos movimientos son distintos al recorrido del cometa.
"Los objetivos principales de las observaciones fueron observar los colores del cometa, que proporcionan pistas sobre la composición y el tamaño de las partículas de polvo en la coma, y tomar espectros para una medida directa de la química", explica la astrónoma Karen Meech de la Universidad de Hawái.
El 3I/ATLAS se acerca a la Tierra
El 3I/ATLAS avanza rumbo a su máximo acercamiento al Sol, previsto para el 29 de octubre de 2025, antes de emprender su salida del sistema solar. A diferencia de los cometas que están vinculados a nuestro Sol, 3I/ATLAS está viajando por el espacio en una órbita hiperbólica, la misma lo llevará de regreso al espacio interestelar.
Si bien ya se sabía que el 3I/ATLAS no se parecía a los dos objetos interestelares anteriores —‘Oumuamua y 2I/Borisov—, las observaciones más recientes demuestran que no se parecen a los cometas del sistema solar. Su coma comenzó a expandirse más allá de la órbita de Júpiter, mucho antes de lo habitual en este tipo de cuerpos helados.
Esto se relacionó con la composición del hielo de 3I/ATLAS, que contiene una concentración inusualmente alta de dióxido de carbono. Dado que el hielo de dióxido de carbono sublima a una temperatura más baja que el hielo de agua presente en otros cometas, se activó antes.
"A medida que 3I/ATLAS regresa a las profundidades del espacio interestelar, esta imagen es a la vez un hito científico y una fuente de asombro", afirma Meech.
¿De dónde viene 3I/Atlas?
Análisis previos indicaron que el cometa provenía de la región del disco grueso de la Vía Láctea. Sin embargo, otro grupo de científicos señaló recientemente que proviene del disco delgado. Yiyang Guo y su equipo de la Universidad Jiao Tong de Shanghái estudiaron qué pudo haber lanzado a 3I/Atlas al espacio interestelar y observaron que las estrellas jóvenes del disco delgado de nuestra galaxia son probablemente las culpables.
¿El cometa 3I/ATLAS es peligroso para la Tierra?
La trayectoria del cometa no supone de riesgo alguno para nuestro planeta. Lo más cerca que llegará será a unos 240 millones de kilómetros, cuando pase cerca en octubre. Esto equivale a más de 1,5 veces la distancia entre nosotros y el Sol, y unas 624 veces la distancia entre la Tierra y la Luna. También se cree que tiene unos 20 kilómetros (12,4 millas) de ancho y viaja a unos 60 kilómetros por segundo (unas impresionantes 134.000 millas por hora).