No hay un número exacto y actualizado sobre cuántos españoles trabajan en China, pero según una estimación de julio de 2025, unos 5.000 españoles residen en Chin a, lo que incluye tanto a residentes como a trabajadores, aunque el número exacto de trabajadores es incierto. Y como suele ser habitual, en las redes sociales nos vamos encontrando a diario realidades sin tener que movernos hasta ahí. Es el caso de quienes se marchan a vivir a otros países y utilizan las plataformas digitales para compartir sus descubrimientos u ofrecer consejos a quienes deciden irse de viaje a donde residen. En este contexto aparece Adrián Díaz , empresario español en China . Desde que llegó al país asiático en 2006, este español se ha ido desarrollando por un entorno empresarial que desafía cualquier idea occidental sobre trabajo y productividad. En una reciente entrevista en el pódcast ConPdePodcast , el empresario destaca una particularidad del mercado laboral chino que muchos desconocen: la retención salarial. En muchas empresas, los primeros meses de salario se retienen para garantizar que los trabajadores permanezcan lo suficiente y se recuperen los costes de formación. «En China se retienen los salarios. Esto no lo sabe prácticamente nadie, gente que lleva trabajando 20 años en el país no lo sabe, si no ha dirigido una fábrica desde dentro», explica Díaz, que ahonda en que de repente en una fábrica de 200 personas ven cómo no les pagas ni el primer sueldo, ni el sueldo ni el tercero . «En nuestra fábrica, retenemos tres meses de sueldo. Solo al final del año chino se paga todo junto, y en ese momento pueden decidir si se quedan o se van», explica Díaz. Este sistema responde a un contexto de escasez de mano de obra y alta rotación : los trabajadores cambian de empresa con facilidad si encuentran mejores condiciones. «En China faltan trabajadores, el desempleo es negativo y sobra el trabajo», asegura el empresario. «Faltan trabajadores y el tipo de la fábrica de al lado está deseando robármelos, y como hay egoísmo puro, no hay ningún tipo de fidelidad hacia el empresario, ¿cuál es la fórmula? el coste por irte, es decir, tus tres meses de salario. Si te vas, los pierdes», cuenta.