Primavera política, por Mirko Lauer
Estamos a menos de quince días del equinoccio de primavera, y ese largo igual del día y la noche es importante para nuestros estados de ánimo. Sobre todo en la costa central, donde el invierno es particularmente duro. Los pronósticos sobre el clima anuncian cero lluvias en el resto del mes y el inicio de una sostenida alza de las temperaturas.
¿Puede la primavera tener algún signo político? En algunos países se piensa que una elección primaveral tiende a beneficiar a los candidatos oficialistas. Las próximas en el Perú van a ser, como es habitual, a comienzos del otoño. No podemos, entonces, pensar en una cábala estacional ni en una tendenciosidad astronómica.
Pero si abril levanta los ánimos en el hemisferio sur, septiembre podría ser un importante signo político. Podría hacer que el proceso electoral deje de estar tan mustio como lo estamos sintiendo. Aludimos a la posibilidad de candidaturas menos cansinas que las actuales, donde los candidatos suelen salir a la calle casi casi como tapadas virreinales.
Si para algunos la primavera inspira oficialismo, también podemos pensar que inspira cambios y nuevos comienzos. Es la estación que más energía inyecta en las poblaciones. La más reciente aparición de esta idea fue con la Primavera Árabe del 2011, que produjo un recambio de dictaduras burocráticas en toda esa región. Recambio efímero, como la primavera.
Hay partidos que se prenden de la palabra. En Francia hay uno llamado Primavera Republicana; este año se lanzó otro, llamado Primavera Francesa; en Grecia hay uno llamado Primavera Política. Hace pensar en agrupaciones moderadas (no siempre es el caso), porque el verano es caliente y la primavera es suave.
¿Necesitaríamos más moderación política en el Perú 2025-2026? Quizás en la conducta cívica de muchas figuras del gobierno. Pero, en términos generales, cuesta imaginar una protesta, ni siquiera una pacífica, de aquí a la canícula de fin de año. Vivimos en una anomia más fuerte que las propias estaciones del año.
También es muy político considerar a la primavera como algo que llega (la hemos esperado) y algo que se va. Por eso esta comparación con un proceso electoral no es gratuita. Muchos lo esperan como algo que puede limpiar el aire de los restos de este y pasados gobiernos, con pequeñas flores de actuación poderosa, como las voces de quienes marchan por las calles.