La comparecencia que debía servir para hacer balance del mercado veraniego en
Montilivi se convirtió en un episodio inesperado.
Quique Cárcel, director deportivo del
Girona, no pudo llevar a cabo la rueda de prensa programada debido a una indisposición de salud. El dirigente, que arrastra desde hace días una fuerte infección en el oído, inició su intervención, pero apenas pudo pronunciar unas frases antes de que se le notara visiblemente afectado. Su rostro pálido y los mareos que padecía le obligaron a detener su discurso en seco y abandonar la sala.
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