El colmo de la consulta de la lengua del Consell. Una alumna va a tener que esperar a que se resuelva en el juzgado en qué clase tiene que ir, si en una de valenciano o en una de castellano, por el desacuerdo de sus padres, que están separados. A estas alturas, pese a que las votaciones fueron en febrero y el curso ya ha comenzado, el conflicto sigue sin tener solución.