Casa Ozama endulza el torneo del Real Club Pineda con postres de edición limitada
Sevilla vuelve a unir deporte y gastronomía gracias a Casa
Ozama, que inauguró este jueves su temporada con la cuarta edición del
campeonato deportivo del Real Club Pineda. Durante mes y medio, las pistas
de golf, pádel, tenis y frontón se llenarán de jugadores y aficionados en
una cita que el año pasado batió récord con más de 530 inscritos. La
celebración, además, llega acompañada de una novedad que está conquistando a
los más golosos: tres postres de edición limitada que trasladan la
emoción del juego directamente al paladar y que se presentan como una excusa
perfecta para acercarse al restaurante incluso sin estar inscrito en el torneo.
Dulces que espíritu deportivo
La creatividad de la pastelera Irene Peter ha sido la clave para dar vida a tres piezas dulces que evocan tanto la estética como el espíritu competitivo del campeonato. El primero es el Mac-point, un macaron relleno de ganache de limón que reproduce con frescura la forma de una pelota de tenis.
A los apasionados del golf les conquistará el Swing de chocolate, un esponjoso brownie con almendras acompañado de crumble de cardamomo, crema de pistacho y una mousse de chocolate blanco con caramelo salado, cuya presentación imita la bola reposando sobre el césped del green.
La
tercera propuesta es el Set de zanahoria, que combina bizcocho de
zanahoria, crujiente de barquillos y un centro de crema y mermelada de piña,
envuelto en una esfera que recuerda a la tierra batida de la pista, un guiño
evidente a los partidos de tenis que se juegan durante el torneo.
Estas elaboraciones estarán disponibles en Casa Ozama
hasta el próximo 23 de octubre, fecha en la que se celebrará la ceremonia
de clausura del campeonato con un cóctel en el jardín y la entrega de premios.
Será una velada marcada por los brindis, las anécdotas compartidas y la música
en directo, en la que se pondrá el broche a un evento que ya se ha convertido
en tradición para la ciudad.
El campeonato, que cuenta con el patrocinio de Schweppes,
Heineken y G’vine, refuerza su papel como cita deportiva y social. No solo
reúne a deportistas, sino también a familias y amigos que disfrutan de un
ambiente que mezcla la competición, el ocio y la buena mesa. En este
contexto, los postres ideados para la ocasión funcionan como un puente entre las
emociones vividas en las pistas y los placeres de la mesa,
consolidando así la imagen del restaurante como un punto de encuentro para
todos.
Un lugar con historia
Situado en una villa de 1912 en pleno barrio de El
Porvenir, Casa Ozama se ha consolidado como un referente gastronómico
en Sevilla. Su amplia terraza de más de 800 metros cuadrados, rodeada de
palmeras centenarias, ofrece un ambiente cargado de esencia andaluza. En su
carta conviven las recetas mediterráneas con propuestas a la brasa, arroces
y tapas creativas. Entre las favoritas del público destacan las croquetas
de txuleta madurada, la alcachofa al ajillo con gambita y piñones
o los huevos fritos con puntilla, además de carnes y pescados cocinados
a las brasas con ese toque que solo da el fuego.
La experiencia no termina en la mesa. Tras la comida o la
cena, el restaurante invita a prolongar la velada en sus espacios interiores y
en el jardín, disfrutando de copas premium, coctelería de autor y música en
vivo. A partir del 19 de septiembre, cada viernes y sábado, Casa Ozama
volverá a llenarse de ritmo con conciertos que refuerzan su ambiente
festivo y exclusivo. Incluso quienes no participan en el torneo deportivo
encuentran aquí un lugar donde celebrar, socializar y dejarse llevar por una atmósfera
vibrante que combina la gastronomía con la vida cultural de la
ciudad.
Con esta iniciativa, Casa Ozama demuestra su capacidad para
combinar tradición y creatividad. Los postres de edición limitada se
convierten en un símbolo de cómo el deporte y la gastronomía pueden dialogar en
un mismo espacio, ofreciendo al público una experiencia completa que
trasciende lo deportivo.