Cuando los turistas caminan por las calles de Tánger es normal que se fijen en sus callejuelas estrechas. En su arquitectura típica o lugares emblemáticos. O en los productos autóctonos que se venden en los mercados tradicionales de la ciudad. Pero hay quien siempre tiene otras preferencias. Lo han puesto de manifiesto Jaime y Judith, una pareja que comparte en sus redes contenido sobre viajes y gastronomía. Y aquí, desde luego, se juntan ambos factores. El vídeo, publicado en su perfil de Instagram y TikTok , muestra un changarrito con mini churros y patatas naturales , tal y como explican ambos en el clip. Este se encuentra a las afueras de la medina de Tánger. «Tienen mini churros, pero mini churros real, eh. Y aquí tienen patatitas naturales, así que vamos a pedir un poquito de cada para probar, que me llama mucho la atención», indica Judith, a quien le acompaña Jaime, que, posteriormente, abre el plano para enseñar exactamente dónde se encuentra este puesto. Lo cierto es que ambos quedan fascinados por los dos productos. « La patata está recién cortada y metida en la freidora «, destaca él. «Churritos de los sabrosos, nunca los había visto tan pequeños», añade. Su experiencia mejora al probarlos. «Qué rico» y «delicioso» son algunas de las expresiones que sueltan. Todo ello por el módico precio de 5 dirham cada uno; o lo que es lo mismo, menos de un euro en total. « Increíble que esto valga 50 céntimos nada más, eh », ensalza la española. «Hay que venir a Tánger, eh, de verdad», recomienda. «Para un antojito ahí que vais caminando en la calle y viendo la Medina, está muy bien», detalla su pareja.