Fumar los cigarrillos convencionales se ha convertido en un hábito que supone un bocado a las cuentas del mes: los asiduos al estanco saben de sobra que un paquete de veinte unidades de una de las marcas de toda la vida roza los seis euros. Pero la costumbre sigue ahí, por más que a la efectividad de las restricciones que impuso la ley antitabaco de 2005 y a la escalada de los precios se haya sumado la irrupción de fórmulas más económicas para satisfacer la dosis diaria de nicotina, como el tabaco de liar y los dispositivos electrónicos o ' vapers '. Los últimos datos oficiales del Ministerio de Salud y Consumo señalan que la proporción de personas entre 15...
Ver Más