Los gastos domésticos forman parte del día a día de cualquier familia. Entre ellos, destacan los recibos de luz, gas y agua, que varían cada mes según el consumo que hagamos. Reducirlos no siempre parece fácil, pero lo cierto es que existen hábitos sencillos que pueden marcar la diferencia en el importe final de las facturas. Uno de los campos donde más se nota es en el
consumo de agua, ya que muchas veces desperdiciamos litros sin darnos cuenta.
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