Carlos Sainz volvió a sonreír en la
Fórmula 1 con un resultado que sabe a gloria. El madrileño firmó un tercer puesto en el
Gran Premio de
Bakú, el primero para
Williams desde
Spa 2021, pero esta vez con un valor mucho mayor: por méritos propios y con un pilotaje impecable en una de las carreras más exigentes del calendario.
Seguir leyendo...