Saltan las alarmas en el
FC Barcelona. Todo era felicidad en el Estadi Johan Cruyff, hasta que después del pitido final las cámaras de la televisión con derecho enfocaron a
Fermín tendido sobre el césped, con claras muestras de dolor. El canterano se tocaba en la zona de la ingle de la pierna izquierda y se marchó hacia el túnel de vestuario muy contrariado.
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