La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 27 años de edad por destrozar el coche de un policía local de Banyeres de la Mariola (Alicante) en represalia porque le había multado . Con un pedrusco de grandes dimensiones, reventó la luneta trasera y rayó la carrocería y el capó, entre otros daños, cuando el vehículo estaba aparcado en el retén. Tal como ha informado el Instituto Armado en un comunicado, está acusado de acceder al acuartelamiento de la Policía Local y ocasionar el deterioro completo del coche cuando se encontraba estacionado dentro de las dependencias oficiales , en una zona reservada , junto al de otros compañeros. Días atrás, un agente tuvo una intervención con el presunto autor del ataque, en la que lo denunció por una infracción a la Ley 5/2015 de Protección de la Seguridad Ciudadana. Ese día, aprovechando un momento en el que las dependencias de Policía Local estaban cerradas al público y la patrulla se hallaba prestando servicio lejos del retén, el presunto autor accedió al aparcamiento del acuartelamiento sin ser descubierto, sorteando la valla . Una vez allí, ocasionó graves daños en el vehículo del agente de la Policía Local que le había denunciado unos días antes y que ese día se encontraba de servicio, si bien, atendiendo una incidencia alejado del acuartelamiento. Con una piedra de grandes dimensiones , arañó toda la carrocería, fracturó varios cristales y golpeó diversos elementos del coche, cuyos daños han sido valorados en más de 3.000 euros . Ajeno a lo sucedido, cuando fue a coger su vehículo estacionado dentro del retén, el agente vio que alguien se había ensañado con su vehículo en lo que parecía un acto de venganza , por lo que formalizó una denuncia ante la Guardia Civil. Además, se presentó otra denuncia por un allanamiento en un establecimiento público, burlando las medidas de seguridad, en un horario en el que la Comisaría de Policía Local estaba cerrada al público, y accediendo a partes de las dependencias que son de uso privado del personal en servicio. La Guardia Civil de Banyeres de Mariola inició una investigación, junto con el Equipo Territorial de Policía Judicial de Villena, que se encargó de realizar las inspecciones técnico oculares tanto del coche particular del agente como de las instalaciones de Policía Local, a fin de recabar los indicios que permitieran localizar al presunto responsable. Una vez identificado, el pasado 4 de septiembre los agentes lo detuvieron. Tras ser puesto a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de Alcoy, se ha decretado la libertad con cargos, a la espera de que se celebre el juicio firme por su implicación en lo ocurrido. La principal hipótesis que barajan los investigadores es que el presunto autor llevara a cabo esta acción como represalia tras haber sido denunciado por una infracción administrativa. Ahora, sin embargo, se enfrenta a la posible condena como presunto autor de dos delitos.