Messi de
Inter Miami, Messi de
Barça y también de
PSG con sus pocos pero notorios portadores de la elástica del ’10’ refrescándoles el trauma a los culés, el del poderoso e impertinente club que acabó lo que empezó, sabotear gran parte de la MSN. Messi poniendo el colorido. Pero la camiseta de Leo más repetida en los aledaños del Estadio BMO de Toronto era la de
Argentina, a juego el albiceleste con el cielo azul y el puñado de nubes decorativas en un cálido día más de prórroga de verano que otoñal mientras la imaginación para llamar la atención de La Pulga andaba por las nubes.
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