El Molinón vivió una verdadera oda al fútbol en la tarde de este domingo. El
Sporting llegó a ganar por 3-0 en el marcador y nadie daba un duro por el
Albacete, pero los visitantes, de la mano de un sensacional
Jon Morcillo, lograron lo imposible: marcaron cuatro goles, tres de ellos en la segunda mitad, para llevarse los tres puntos a domicilio y enmudecer a la afición local.
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