Educación de calidad: la promesa incumplida, por Misión Educación
Abundan las evidencias respecto al deterioro de la calidad, pertinencia y equidad de la educación básica obligatoria en nuestro país. ¿O no es alarmante que un 70% de niñas y niños no comprendan lo que leen ni resuelvan problemas matemáticos básicos después de seis años en la educación primaria (ENLA, 2024) y que solo un 51.37% de jóvenes entre los 15 y 29 años concluyan la secundaria? (DVV International, 2024).
Niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos no aprenden durante su educación básica a pensar con autonomía, a autorregular sus emociones, a enfrentar las injusticias. Esta tampoco despierta su interés por participar en la búsqueda de soluciones éticas y sostenibles a los desafíos del planeta, ni les enseña a distinguir entre la verdad y la falsedad, entre otras competencias básicas, afectando así su futuro personal y laboral y su contribución a la sociedad.
¿Qué acciones urgentes deberíamos exigir al próximo gobierno para frenar este manifiesto deterioro de la calidad de la educación básica?
- Incrementar en un punto porcentual los recursos públicos que destina el Estado a la educación –de 5 a 6% del PBI– para ofrecer educación básica de calidad y redistribuirlos de manera que favorezca a quienes más la necesitan: niñas, niños, adolescentes, jóvenes y personas adultas de ámbitos rurales, pueblos originarios, con discapacidades y migrantes.
- Flexibilizar el sistema educativo de modo que ayude a cada persona a aprender, ofreciéndole lo que necesita para lograrlo a través de diferentes modalidades, tiempos y espacios educativos.
- Fortalecer los centros y programas educativos de educación básica, evaluando su calidad y proponiendo rutas a seguir para lograr sus fines y cumplir con los criterios de calidad definidos por SINEACE o las políticas de calidad de cada centro o programa educativo.
- Ofrecer incentivos apropiados para retener a los mejores docentes en la educación básica pública, con una carrera profesional atractiva, buenas condiciones laborales y exigencias en cuanto a la calidad de su formación pedagógica.
*Participa María Amelia Palacios, Presidenta de la Asociación Civil Foro Educativo.