Un autogol en el 89 de
Jostein Gundersen, que solo llevaba dos minutos en el campo, salvó al
Tottenham de la derrota y frustró al
Bodo Glimt que se vio cerca de un triunfo histórico, el primero en la Champions League, y de su revancha contra el club inglés, con el que cayó eliminado el pasado año en las semifinales de la Liga Europa.
Seguir leyendo...